La autoestima en el proceso de elección de una carrera. #Soltar… #Fluir… #Ser Más Feliz…a qué precio?

Salir de los enredos de la adolescencia y lograr insertarse en el mundo de la adultez no ha sido una tarea sencilla, y decirlo no trae consigo ninguna novedad donde la autoestima en el proceso de elección de una carrera ha sido una constante.

 Lo que sí es nuevo y cada vez vemos con más frecuencia es una tendencia a valorar positivamente ciertos procesos que buscan aligerar la siempre difícil, pero necesaria tarea de asumir la madurez.

Así las cosas #Soltar -así, con un hashtag- es un concepto que cada vez parece estar más de moda y  aún a riesgo de sonar  odioso, quisiera dedicar unas líneas a revisar y  discutir.

Pensando que la elección de un proyecto de vida es posiblemente una de las decisiones más trascendentes que una persona puede tomar, y considerando el momento en que esas decisiones llegan dentro de la vida de quienes están saliendo de la adolescencia; creo que vale la pena tomar algunos recaudos y animarse a  sostener las contradicciones que ese proceso  conlleva, en lugar de ahorrarnos la batalla.

Yendo más precisamente al punto: Abordar el tema de la autoestima desde la perspectiva que involucra los diversos procesos que intervienen en la elección de una carrera, constituye, sin duda, un ejercicio prudente y necesario.

 A veces pienso que, en términos muy generales, se usa y se abusa demasiado de este concepto.

 Tal vez  entonces sea necesario pensar un poco en la autoestima dentro del proceso de elección de una carrera.

Sobre el particular, existe una copiosa literatura que suele resultar, en muchos casos, sumamente inadecuada y facilista.

Se apela con excesiva facilidad de criterio al concepto complejo de autoestima; para indicar cualquier cosa que pudiese indicar un impacto negativo en asuntos relacionados con nuestra vida.

Aunque es evidente que la baja autoestima complica la elección de una carrera, es oportuno aclarar que no toda conducta humana, propensa a expresarse  en términos negativos y con escasa confianza, indica, necesariamente, que se está proyectando desde una vertiente que denominamos “baja autoestima”.

La Autoestima En El Proceso De Elección De Una Carrera.

En la condición de baja o alta autoestima intervienen indistintos elementos que modifican la conducta. Unos serán de naturaleza social; otros de procedencia psicológica y otros más que se originan en el nivel biológico.  

Lo importante a estos efectos, es entender que en las constataciones claras de baja autoestima, así como en su contrario, sopesan notablemente un conjunto de situaciones que definen ese paisaje singular en el cual la vida suele reflejarse y que como siempre,  a veces no es muy alentador y otras luce radiante. Y sin embargo, insisto, más allá de lo difícil que esto pueda parecer; es necesario permanecer en la contradicción para poder resolverla.

Cuando Se Complica La Elección De Una Carrera

La baja autoestima es uno de los factores que tiende, dramáticamente, a complicar la elección de una carrera. Existen las pruebas y guías de orientación vocacional, las habilidades, los gustos, las influencias familiares, los ideales y sueños, en fin, todo aquello que motiva una decisión para realizar este noble propósito o alcanzar este deseado fin. Pero también hay un aspecto psicológico clave: la autoestima.

Podríamos afirmar, resumiendo, que la baja autoestima está relacionada a la  dificultad que tiene una persona para sentirse valiosa y orgullosa de sí misma.

Sin embargo, en el gris panorama de esta condición, se revelan múltiples cuestiones negativas que por lo general son tributarias de una historia familiar de larga data.

Por ello, es necesario remontar y buscar “aguas más arriba”  para encontrar la fuente originaria de la que emanan los misteriosos influjos del carácter de una persona. 

Pensamientos Negativos

No es difícil predecir o presenciar que la baja autoestima genera, por lo común, mucha ansiedad, enorme inseguridad; abundante desgano y notable falta de motivación. En este contexto es precisamente en el que me interesa advertir sobre los efectos negativos de tomarse las cosas de un modo ultra-liviano.  

Cuidado con #Soltar, porque uno tiene raíces, tiene un anclaje  y una historia ligada a  situaciones que para bien o para mal han ido dejando sus marcas; logrando  componer buena parte de  nuestra identidad. 

Creo sin dudas que el esfuerzo de madurar tiene que ver con asumir y aceptar  el origen de esas huellas y que sin ese movimiento es difícil proyectar un futuro que satisfaga nuestras necesidades más primarias.

Abrir chat
Powered by