La Orientación Vocacional En Personas Intelectualmente Desafiadas

En nuestro reciente Taller Online de Orientación Vocacional, establecimos una interesante y eficaz dinámica comunicativa, la cual se estructuró a partir de un conjunto de herramientas didácticas enfocadas a producir en los participantes, una importante reflexión a partir de las emociones, las fortalezas, debilidades, expectativas y realidades que comprometen seriamente la planificación y estudio de una carrera. 

En consecuencia y en medio de un debate esclarecedor y orientativo, surgió la inquietud respecto a aquellas personas intelectualmente desafiadas y las cuales, desde luego, merecen legítimamente recibir una particular orientación vocacional. Veamos un poco este tema y sus implicaciones singulares en el contexto relativo al estudio de una carrera y el derecho a trabajar.

Es evidente que todo cambio en la vida significa afrontar una etapa de crisis. Se trata, por supuesto, de una crisis, de un momento de incertidumbre, de miedo, de preocupación, pero, asimismo, es también un momento de ilusiones y de sueños. 

Orientación Vocación Para Aprender A Surfear En La Vida Familiar

Una crisis representa una inédita oportunidad para crecer que, de cualquier modo y circunstancia, nos ofrece la vida. Como psicólogo y orientador, puedo asegurar que la vida de una familia y la propia del individuo, se parece a una sucesión de etapas que nos enfrentan a nuevos retos por resolver.

¿De qué manera se puede transformar esa transición de la etapa escolar a la etapa adulta, de forma tal que nos posibilite contar con buenas oportunidades y cuyo propósito es alcanzar una mayor autonomía e independencia de nuestros hijos con discapacidad? ¿Cómo abordar con éxito su Orientación Profesional?

Al concentrarnos en el ciclo vital familiar, me refiero, en específico, al hecho de estar experimentando una crisis, de estar viviendo un momento de cambio, es decir, cuando vislumbramos que existe, en efecto, un notable desequilibrio del sistema familiar. No obstante, este fenómeno pudiéramos mirarlo, asimismo,  como un grupo de retos que podemos afrontar con la esperanza de recuperar el  equilibrio perdido. Se trata de reequilibrar el sentido de la vida.

Hijos con capacidades diferentes, Una Labor De Inteligencia Y De Amor

En todas las familias ocurren estas situaciones especiales relativas a un hijo con una discapacidad específica, ya sea sensorial, motriz o intelectual; pero las mismas suelen vivirse con mayor intensidad y esfuerzo, con una carga superior de tareas, con más dudas y miedos, y a veces con menos opciones, por ello la necesidad de una orientación vocacional.

Es evidente que para las familias que tienen un hijo con discapacidad, se requiere una información clara y concisa, pues las mismas se enfrentan a multitud de decisiones entre las diversas opciones que el sistema educativo ofrece. 

No me parece, al respecto, que existan opciones ni buenas ni malas, y en ocasiones la emoción que invade a los padres es de mucha ansiedad y preocupación. Todos se preguntan: ¿estaré tomando la decisión más adecuada? ¿Estaré contribuyendo a obtener el máximo desarrollo de las capacidades de mi hijo o de mi hija?

Ampliar El Horizonte Académico Y Proyectarlo Hacia El Futuro 

Resulta conveniente recordar que la Convención Internacional de Derechos de la Persona con Discapacidad, plantea la formación y la Orientación Profesional como un derecho fundamental para garantizar la inclusión plena y absoluta de las personas con discapacidad en la sociedad. 

Esta Convención les recuerda a los países miembros que deben garantizar una educación a lo largo de la vida, la cual  promueve el desarrollo del talento y la creatividad, su dignidad, personalidad y autoestima y todas sus aptitudes mentales y físicas. De acuerdo a las resoluciones de este Consejo, la Orientación Profesional se define como “un proceso continuo que permite a los ciudadanos de cualquier edad y a lo largo de sus vidas, determinar sus capacidades, competencias e intereses, tomar decisiones y gestionar el recorrido de su vida”.

Un Mundo De Posibilidades Laborales

En el momento en que las personas con discapacidad han terminado la etapa escolar, el proceso de Orientación vocacional supone, al menos tradicionalmente, un arreglo de expectativas sobre la base de sus posibilidades laborales y, al mismo tiempo, un entrenamiento en labores relacionadas con la demanda del puesto de trabajo.

Es muy importante recordar que la formación prelaboral de estas personas, a partir del respeto a su vocación, a sus deseos y preferencias, elementos que se afianzan tras una buena orientación vocacional, es un derecho de las mismas, cuya condición en tanto que discapacitados, debe igualmente posibilitar su autodeterminación. Pudiera ser que nuestros hijos tengan una discapacidad, pero, al mismo tiempo, ellos también tienen sus potencialidades, sus capacidades, sus deseos y su vocación.

Por lo tanto, las familias, una vez finalizada la etapa escolar, se encuentran  con que las opciones se reducen, puesto que generalmente los espacios de formación prelaboral, tales como universidades y otros centros de enseñanza, no son accesibles para nuestros hijos. Por otra parte, los padres tienden a experimentar cierto apuro por hallar una respuesta laboral firme, la cual les garantice a sus hijos cierta estabilidad, atención y seguridad.

Orientación Vocacional: Elecciones, Intereses Y Potencialidades

El problema es que las familias aceleran un proceso de inserción laboral sin meditar ni respetar las elecciones, intereses o potencialidades de los hijos o alumnos con discapacidad.

Es esencial no perder de vista de que se trata de un momento fundamental en el cual debemos explorar todas las posibilidades formativas que los ayuden a desarrollar un nivel de cualificación profesional lo más alto posible.  

Los Hijos Merecen Una Justa Y Humana Dignidad 

Existe todo un campo de posibilidades, opciones y acciones a seguir, el cual permite, de muchos modos, que estos singulares estudiantes encuentren legítimas opciones desde el punto de vista de elegir un oficio. Se trata de otorgarles o brindarles una clara respuesta a las diferentes vocaciones o intereses, al tiempo de generar competencias específicas para diversos entornos profesionales.

El Reto De La Mirada: Nuestros Hijos Con Discapacidad, Son Hijos Con Capacidades Diferentes

La forma como miramos y comprendemos a las personas con discapacidad, ha ido cambiando a lo largo de los años y cada vez somos más conscientes de sus capacidades, de sus potencialidades. Una ortodoxa visión médica, basada en el déficit, ha sido por fortuna abandonada en favor de una visión psicosocial, centrada mejor en el funcionamiento real de la persona y en los apoyos que la misma necesita para desarrollar plenamente su vida.

El desafío que los padres tienen con respecto de un hijo con discapacidad, reside en descubrir sus capacidades como persona y, desde luego,  potenciarlas. Por otra parte, hay que construirles un entorno que promueva los apoyos necesarios en virtud de su autonomía, vale decir, permitirles su autodeterminación. 

De cualquier manera, no solo se trata de algo exterior a la familia, sino también es una situación singular inherente a nuestro clima y escenario educativo y familiar.

Pienso que debemos articular un contexto familiar que posea ingredientes que les permitan desarrollarse como adultos, tales como la intimidad, aceptar sus equivocaciones, apoyar sus decisiones y elecciones, darles seguridad y proveerlos de una identidad positiva con respecto a sí mismos.

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