La Orientación Vocacional Se Crea A Partir De Certidumbres Compartidas

El descubrimiento de una determinada vocación, no es una cuestión que se revela de forma automática, es decir, como si se tratase de un hecho mágico para el cual basta invocar el deseo del mismo y, en consecuencia, el fenómeno se produce. Me inclino a creer que la orientación vocacional se construye a partir de certidumbres compartidas.

Para tener conciencia de una vocación específica o al menos cierta certidumbre sobre la misma, es pertinente una debida exploración personal, aunada, desde luego, a otros factores de naturaleza social, económica y cultural. Pero, sobre todo, el punto más importante recae sobre el individuo, sus ideas, creencias, hábitos y aptitudes implícitas.

Tener una vocación profesional significa, en resumidas cuentas, que la persona se sabe capaz de afrontar con capacidad, inteligencia, pasión, responsabilidad y fortaleza, un oficio cuyas características y pormenores sabe ejecutar de manera inteligente.

Gestionando Inclinaciones Y Aplicando La Inteligencia Ejecutiva

A este respecto, es muy importante, no solo detectar una inclinación legítima hacia una determinada profesión, sino también poseer, por una parte, una inteligencia emocional clara y firme y, por otra, aquello que se suele denominar “inteligencia ejecutiva”. Emociones bien estructuradas, sumadas a un saber hacer aquello para lo cual hemos comprobado nuestro talento.

El talento únicamente no basta. Incluso, me atrevo a afirmar, que el talento es un arma de doble filo, pues así como expresa aptitudes generosas, legítimas y honrosas, asimismo puede desviarse hacia conductas muy reprochables, éticamente cuestionables. Se puede tener un gran talento para la música y otro gran talento para la estafa, por ejemplo.

En tal sentido, toda consideración del talento pasa, necesariamente, por múltiples aspectos de naturaleza ética, más allá de sus implicaciones técnicas o científicas. El ejercicio de una profesión conlleva, de manera taxativa, un ejercicio consecuente y necesario de la ética. Una vocación puede servir tanto para explicitar hechos positivos y del mismo modo enfocarse en realidades negativas. Por ello, la orientación vocacional se construye a partir de certidumbres compartidas.

Vocaciones Orientadas Y Vocaciones Extraviadas

Estas serían, en primer término, algunas consideraciones de carácter moral, vale decir, las implicaciones o el impacto que una vocación concreta tiene en la vida social y en la vida íntima de los seres humanos. Desde este punto de vista, es oportuno retomar el tema de la orientación vocacional y el papel que juega en el desarrollo y elección de una carrera

Es importante saber que toda vocación, la cual nace, naturalmente, en ciertas  personas, es para otras un asunto casi imposible de determinar sin el debido asesoramiento correcto. Y este importante problema no solamente se limita a la etapa de la educación formal de los profesionales, sino que puede expresarse, de múltiples maneras, a lo largo de la vida laboral.

En nuestras frecuentes asesorías relacionadas con el aspecto de la orientación vocacional y al momento de realizar estudios y evaluaciones de potencial en algunas personas y empresas, descubrimos que hay quienes se encuentran muy desalentadas e inconformes con su carrera y, de algún modo, buscan reorientarla.

La Desmotivación Es Un Hueco Negro

Por lo general, cuando esta situación se presenta, el hecho puede deberse a dos razones. Algunos se encuentran desmotivados y son infelices aunque les vaya bien. A otros, por el contrario, les va mal en su trabajo porque tienen potencial, pero se encuentran en un sector inapropiado. 

¿Cuál es el efecto de todo esto? Profesionales muy frustrados en el momento de exponerse al mundo laboral o empleados estresados o aburridos en su ciclo de desempeño. Se me ocurre pensar en una frase de Jorge Luis Borges, el cual decía: “busca por el agrado de buscar, no por el de encontrar”, porque muchas veces la labor de encontrar, sea lo que sea, elimina el placer de hallar aquello que de verdad nos satisface plenamente.

Creo a este respecto, que nunca es demasiado tarde para encontrar lo que de verdad nos gusta y hallar lo indicado. Y esta situación necesaria solo se consigue con un asesoramiento indicado, con la finalidad de poder modificar esta situación y descubrir el rumbo exacto.

Orientación Vocacional: Explorar El Universo De Posibilidades

Desde luego que existen muchas opciones y exploraciones que ayudan a este vital proceso. Por ejemplo, son muy útiles los cursos de posgrado, las especializaciones y las maestrías. En este contexto pedagógico, muchos profesionales podrían conseguir, de manera rápida, las herramientas y conocimientos que requieren para encaminar su trabajo hacia un área más satisfactoria, o incluso para elegir aquello que no pudieron conseguir cuando iniciaron su formación académica.

Una buena orientación profesional permite que la persona despliegue una mejor y mayor disposición emocional y con ello determinar cuál podría ser su  puesto de trabajo  más indicado.  De esta forma, se evitaría el desagradable estrés y la terrible frustración que puede implicar el hecho de estar sobrecalificado para un trabajo o, por el contrario, que las labores que se realicen anulen el propio potencial.

Es evidente que el problema de la frustración, el desánimo y la ausencia de voluntad en el trabajo, son consecuencia muy clara de cientos de errores que se vienen arrastrando desde hace cierto tiempo y muchos, desde luego,  nacidos tempranamente, justo cuando se eligió una carrera específica sin mucha convicción. 

Voces En El Desierto, El Fantasma De La Desmotivación

Los jóvenes tienen la tendencia a decidir por lo que escuchan, por las experiencias de los amigos y familiares cercanos. Quizá por ello, más temprano que tarde, se revela ese desencanto que puede conducir, incluso, a una feroz depresión.

Algunos estudios señalan que el 50% de los estudiantes atraviesa por una notable crisis durante el primer año en la universidad, lo cual hace que éstos abandonen los estudios. Casi la mitad, es decir, el 25%, manifiesta abiertamente una falta de motivación.

Todo esto nos lleva a concluir que la mayoría de las veces, los jóvenes tienen un concepto idealizado de la profesión. Es decir, quieren ser como el médico que ven en las series de películas, o como el exitoso primo ingeniero. En consecuencia, adquieren una noción limitada y casi siempre errónea respecto de la carrera que eligen. Martin Luther King escribió alguna vez lo siguiente: “Da tu primer paso ahora, no es necesario que veas el camino completo. El resto irá apareciendo a medida que camines”.

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